Los 3 primeros pasos hacia la salud

¿Quieres saber por dónde empezar a hacer una alimentación saludable?

No existe la dieta perfecta para todo el mundo. Todos somos tan distintos, con metabolismos variados, estilos de vida únicas y con puntos débiles en lugares diversos de nuestros cuerpos.  A pesar de tener esto claro, leemos teorías nutricionales que parece ser que están grabados en piedra, aportándonos beneficios inverosímiles que nos llevarán a una muerte segura y dolorosa si ignoramos.  Procuro no ser dogmática y estoy abierta a escuchar e investigar sobre las diversas hipótesis que se me presentan.  Testo por kinesiología, pauto, leo, investigo, pruebo en mi…que si dieta disociada, macrobiótica, sin gluten, vegano, dieta líquida, crudivorismo, anti-inflamatoria, paleo, ayunos varios…Cada una puede valernos en algún momento de nuestras vidas y durante un tiempo determinado ¡nunca se sabe!

Eso sí, tengo claro que para quien ande un poco perdido y esté llevando una dieta “tradicional” a la que solemos llamar erróneamente “mediterránea”, hay unos primeros pasos que llevarán a sentirse mejor ¡sin vuelta atrás!

1. solo comer comida – parece obvio pero, si nos despistamos, podríamos alimentarnos a diario de cosas que parecen comida sacadas de paquete, transformadas y llenas de aditivos y sustancias químicas irreconocibles para nuestro cuerpo.  Busquemos alimentos en la forma más parecida a como nos los dio la naturaleza: cereal en grano mejor que harina, legumbres, frutos secos crudos, verduras de temporada cruda y fresca, fruta sin empaquetar ni encerar, semillas, pescado de pesca en mar (no de piscifactoría) y carne ecológica.  Sí, este paso requiere planificar y cocinar pero también verás un ahorro en la lista de la compra y en las visitas a la farmacia.

2. vigilar las proteínas animales –  existen también las proteínas vegetales y antiguamente se consumían bastante en estas tierras.  Es hora de recuperar las legumbres, las semillas (¡pura vida!) y los frutos secos (sin tostar, salar, ni freír). Es más fácil que nos pasemos comiendo proteína que quedarnos cortos.  Un exceso de proteína animal nos tensará, nos cargará de hormonas y antibióticos (si no es ecológica) y nos hará sentirnos muy atraídos por los azúcares, el alcohol, el café, el cacao…para compensar esta tensión que crean en nuestros cuerpos.  

3. mantener los niveles de azúcares bajas – ya tenemos una idea de qué nos ayudará a no añorar este subidón rápido de dulzor (ver punto 2).  El azúcar no solo es un anti-nutriente (lo cual quiere decir que nos rapta de nutrientes) sino que también crea una dependencia brutal.  Altera nuestros mecanismos de hambre-saciedad lo cual convierte el perder peso en una misión imposible.  Además, la subida y bajada continua de azúcar en sangre complica la gestión de emociones.  Si quieres ayuda con este tema, no dudes en contactarme para tener tu pauta personalizada.  

Fotos de Raquel Banchio

 


The Author

Comments

Leave a Reply

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies