Carolina Harboe

Belly by Alicia Petresc Small

Sobrecimiento…¿de qué exactamente?

Cada vez más me venís con una formación profunda y detallada sobre qué está pasando en vuestros cuerpos.

Cuando empecé a trabajar en consulta privada, la queja más habitual digestiva era «me duele la barriga».  Luego, pasamos más a describir nuestros malestares como «noto hinchazón abdominal».  De ahí se evolucionaron las quejas a algo más como «tengo inflamación/hperpermeabilidad intestinal» o «colon irritable».  Últimamente, me vienen cada vez más personas con el (auto o no tan auto)-diagnóstico de «tengo SIBO»…

Como el mundo de las RRSS y la Doctora IA nos brindan con mucha información creo que es importante entender realmente qué es un SIBO, qué tipos hay y qué hay detrás de cada diagnóstico.  Esto evitará malos entendidos, diagnósticos erróneos y/o búsquedas de soluciones para lo que podría no ser un problema en sí.  

Mientras algun@s profesionales sanitarios afirman que «SIBO no existe» otr@s científic@s están dedicando sus vidas para estudiar en detalle qué los causa, cómo tratarlos de forma eficaz y personal, y qué hacer para evitar recurrencias. ¿En qué quedamos, entonces?

¿Existe o no existe SIBO?

En mi opinión…¡claro que existe!  Gozamos de salud gracias a un equilibrio microbiano delicado, único y adaptado al momento presente en nuestras vidas.  Este equilibrio se puede romper  – por estrés crónico o momentáneo, por una dieta no adecuada, por exposición a tóxicos, por problemas de sistema inmune, por cambios hormonales, por problemas físicos o estructurales del sistema digestivo… – y, como toda balanza, si un lado sube el otro baja.  Se reducirán algunos microbios beneficiosos dando lugar a un sobrecrecimiento de otros.

Como he explicado en mi post de disbiosis, podríamos sufrir de diferentes tipos de sobrecrecimiento.  Lo linkeo aquí para no repetirme.  Está MUY bien conocer qué sobrecrecimiento tenemos para saber cómo abordarlo.  Es precioso poder personalizar:

  • Si tienes un sobrecrecimiento de hongos, es posible que una dieta baja en carbohidratos te acompañe el proceso con herbáceos.
  • Si tienes un sobrecrecimiento de archaea’s metanogénicas notarás mejoría con la dieta FODMAPs pero hay que atender a ese estreñimiento y posible sobrepeso que te han provocado.
  • Un SIBO clásico suele cursar con la necesidad de sanar la mucosa del intestino ya que puede cursar con complicaciones si no se atiende rápidamente.
  • Si se trata de un sobrecrecimiento de parásitos, trabajar al sistema inmune me parece de cajón además de asegurar que no te estés «dejando parasitar» en otros aspectos de tu vida.

¿Y para cerrar el proceso?

Después de cualquiera de estos procesos, es interesante asegurar que se haya sanado la causa – que será personal e intransferible – para evitar recaídas.

  • ¿Hay una hipochloridia estomacal?
  • ¿Se sanó el estrés emocional?
  • ¿Hacemos una puesta a punto del sistema inmune?
  • ¿Repoblamos con «bichitos buenos»?
  • ¿Corregimos los hábitos alimentarios, de movimiento físico, el lugar de residencia o de trabajo y/o las relaciones sociales?

Para resumir

Un proceso de sobrecrecimiento microbiano merece una atención personalizada y cercana.  Es un llamado del cuerpo para corregir una situación que te llevó a sufrir este tema en concreto.  Es importante entender qué te llevó a esa situación además de atenderla de forma integrativa.

¡Te lo mereces!

¡Tu cuerpo lo merece!